miércoles, 16 de enero de 2008

LOCALIZACIÓN


Cáceres se localiza en la zona central de la península, ligeramente al Sur de la provincia, entre la Sierra de la Mosca y la Sierrilla, a 39º 28’ 30’’ de latitud Norte y 6º 22’ 30’’ de longitud Oeste; a una altitud media de 430 metros.Su término municipal ocupa 1.768 Km2, siendo el municipio más grande de España. Encrucijada de comunicaciones sobre la Vía de la Plata, cuenta en la actualidad con una población de 91.606 habitantes (01.01.07), a los que cabe añadir otros 15.000 transeúntes, la mayoría de ellos estudiantes. Localidades próximas de interés son: Trujillo (45 Km.), Mérida (68 Km.), Valencia de Alcántara (92 Km.), Alcántara (63 Km.), Coria (68 Km.) y Plasencia (82 Km.).

POR CARRETERA:
Desde Madrid por la autovía A-5 hasta Trujillo y luego por la N-521.La A-66 comunica Cáceres con Salamanca al norte, a través de Plasencia; y con Sevilla al sur, por Mérida.Con Lisboa, de la que separa la misma distancia que de Madrid, la une la EX-100 hasta Badajoz y allí enlaza con la autovía A-5. También hay comunicación con Portugal a través de la N-521, por Valencia de Alcántara, además de otros puestos fronterizos situados más al norte.

POR TREN:
Estación de RENFEAvda. de Alemania, s/n.Telf. 927 235 061

POR AUTOBÚS:
Estación de AutobusesC/ Túnez, s/n.Telf. 927 232 550

E-mail: caceres@estacionautobuses.com

DISTANCIAS KILOMÉTRICAS:
- Ávila: 230 Km.
- Badajoz: 90 Km.
- Lisboa: 300 Km.
- Madrid: 300 Km.
- Salamanca: 215 Km.
- Sevilla: 270 Km.- Toledo: 265 Km.

ESCUDO DE CACERES


Posee la siguiente descripción heráldica: En un campo partido, de gules (rojo), un castillo oro (amarillo o dorado), almenado de tres almenas, mamposteado de sable (negro) y aclarado de azur (azul); y de plata, un león rampante, de púrpura (con frecuencia de gules), linguado del mismo esmalte (color), uñado y armado de plata y coronado de oro.
Al timbre corona real cerrada que es un círculo de oro, engastado de piedras preciosas, compuesta de ocho florones de hojas de acanto, visible cinco, interpoladas de perlas y de cuyas hojas salen sendas diademas sumadas de perlas, que convergen en el mundo de azur o azul, con el semimeridiano y el ecuador en oro, sumado de cruz de oro. La corona forrada de gules o rojo.

El día 23 de abril del año del Señor de 1229 (1267 de la era hispánica), las huestes del monarca Alfonso IX de León, reconquistaron definitivamente nuestra ciudad de Cáceres para el mundo cristiano.

"Que doze omes bonos de la villa de Cáceres por todo el Concejo otorgaron y fizieron juramento, que fuessen sugetos, y obedientes con la villa de Cáceres y todas sus pertenencias, al Rey que regnare en el Reyno de León, y no otro ninguno, e si el Concejo esto assi fiziese, que sean leales y bonos vassallos, y si este pleyto quebrantasen, que ellos y sus hijos y sus herederos sean traydores y malditos, con Judas trydor sepultados en el infierno».
Así las cosas la villa adopta como sus armas las de su monarca, es decir un león, colocando el mismo en el sello oficial para así estamparlo en todos los documentos. Primero fue Fernando IV llamado el emplazado, luego sería Fernando III, rey de Castilla, quien también utilizó sus tropas a favor de la villa de Cáceres, lo que dio pie a que algunos caballeros de los asentados en esta ciudad utilizaran de manea oficial también el escudo de Castilla, es decir, el castillo. Y aquí es donde comienza el verdadero punto de partida de los problemas de la villa, es decir, el uso de dos sellos «oficiales», el león y el castillo, la ciudad prácticamente se divide en dos bandos bien diferenciados. Y pasaron algunos años mientras que los cacerenses mantenían su rivalidad.


Llegaron los Reyes Católicos, y gracias al gran tacto de doña Isabel se consiguió la eliminación de la dualidad de sellos, de ahí que en la quinta de las Ordenanzas que doña Isabel dio a Cáceres el día 9 de julio de 1477, se le lee lo siguiente: «Item mando, y ordeno, que luego la justicia, regidores desta dicha villa, desfagan los dos sellos que tienen del Concejo, y faga uno, y no más, que tenga un escudo de armas, y en la mitad del aya un Castillo, y en la otra mitad un León; las quales dichas Ermas yo doi por armas propias suyas a la dicha. Villa de Cáceres para siempre jamás, y que este sello esté siempre en poder de uno de los regidores y del procurador...",Y cuenta la leyenda que la Reina Católica con sus propias manos bordó en el rojo pendón de San Jorge, las nuevas armas de la villa, que han perdurado hasta el momento presente, así como el sello oficial del Ayuntamiento.

HISTORIA DE CACERES

Los primeros restos de asentamientos humanos en Cáceres se encuentran en la Cueva de Maltravieso que contiene valiosas pinturas rupestres, fundamentalmente dibujos de manos en negativo, puntas de flechas y algunos animales. Esta cueva, del Paleolítico Superior, tiene unos 25.000 años de antigüedad. Actualmente la cueva se encuentra cerrada al público, pero se puede visitar una magnífica reproducción, el Centro de Interpretación, justo al lado de la Cueva.


Los orígenes de Cáceres como núcleo urbano se remontan al año 25 a.C. con la fundación de la colonia romana Norbensis Caesarina, por Lucio Cornelio Balbo. De esta época se conserva una puerta en el flanco oriental de la muralla denominada Arco del Cristo o Puerta del Río, por la proximidad a la Rivera del Marco.

Tras la caída del imperio viene una época de oscuridad de la que apenas se conserva información. A partir del siglo XII se suceden las luchas entre árabes y cristianos. En 1169, Cáceres es reconquistada por Fernando II. En 1170 se fundan los Fratres de Cáceres, orden de caballeros que tienen la misión de defender la fortaleza. En 1173 el caudillo almoárabe Abú Ya'qub arrebató la ciudad a los cristianos, reconstruyendo las murallas, que conservan sus basamentos romanos. De esta época se conservan algunas torres albarranas, entre las que podemos destacar: la de Bujaco, la torre de la Yerba y la del Horno.La incorporación definitiva de la ciudad al reino de León se produce el día 23 de abril de 1229 (Día de San Jorge), con el rey Alfonso IX, por este hecho San Jorge es el Patrón de Cáceres.A partir de esta fecha se empezarán a construir numerosos palacios y casas solariegas girando en torno a dos núcleos: la Plaza de Santa María y la Plaza de San Mateo, que alcanzarán su mayor esplendor durante los siglos XV y XVI, sobretodo con los Reyes Católicos.


En la Plaza de Santa María podemos destacar: la Iglesia-Concatedral de Santa María, que da nombre a la plaza. Le fue otorgada la categoría de concatedral en 1957; en su interior encontramos un magnífico retablo realizado en madera de cedro, obra de Guillén Ferrant y Roque Balduque, cuya principal característica es que conserva el color natural de la madera. Al pie de la torre se encuentra la imagen de San Pedro de Alcántara, de 1954, realizada en bronce por el escultor extremeño Pérez Comendador. El Palacio de Carvajal, que fue erigido entre los siglos XV y XVI, actualmente alberga el Patronato de Turismo y Artesanía de Cáceres. El Palacio Episcopal, su parte más antigua data del siglo XIII y la más moderna del siglo XVII, junto a su parte trasera podemos observar el Palacio de Toledo-Moctezuma, de estilo renacentista. Su nombre se debe al matrimonio formado por Juan Cano de Saavedra e Isabel de Moctezuma, hija del rey Moctezuma II, un nieto suyo Juan Toledo Moctezuma se casó con Mariana de Carvajal y Toledo, y ordenaron reedificar este palacio en el siglo XVI. Actualmente es la sede del Archivo Histórico Provincial de Cáceres. Volviendo a la Plaza de Santa María nos encontramos con el Palacio de Mayoralgo, este apellido deriva de la palabra “mayorazgo”, ya que esta familia fundó el primer mayorazgo de Cáceres. En 1364, Diego García era conocido como “Diego el del Mayoralgo”, así una derivación fonética del nombre de la institución, pasó a convertirse en el apellido de la familia. En la portada de este palacio hay que destacar una inscripción en latín, con dos salmos de la Biblia: “Sé Tú, Señor, para nosotros, torre de fortaleza; y se renovará, como la del águila, nuestra juventud”, que hace referencia al escudo de la familia (águila y torre).Continuando en la Plaza de Santa María, también hay que destacar la Casa de Hernando de Ovando, el Palacio de Diputación Provincial y el Palacio de los Golfines de Abajo, uno de los edificios más emblemático de la Ciudad Monumental. Presenta elementos típicos de la casa-fortaleza gótica y decoración plateresca del XVII en su crestería. De la rama de los Golfines destacaremos a Alonso Golfín y García Golfín. Alonso Golfín fue señor de la Casa de Abajo y tuvo hospedados en su casa a los Reyes Católicos cuando vinieron a Cáceres en 1477 y 1479 y ellos mismos le concedieron la facultad para fundar el primer mayorazgo de esta familia y fue nombrado Camarero del infante D. Fernando y Continuo de Juana la Loca.

Entre la Plaza de Santa María y la de San Mateo, está la Plaza de San Jorge, dedicada al patrón de la ciudad, en la que se levantó en el siglo XVIII la Iglesia de San Francisco Javier y el Convento de la Compañía de Jesús, ambos de estilo barroco, su construcción fue ordenada por los Jesuitas, éstos vinieron a Cáceres con motivo de la donación que hizo D. Francisco de Vargas Figueroa y Aponte, que profesó en la Compañía de Jesús, cediendo sus bienes a la comunidad, para que construyesen la Iglesia y el Convento. La obra finalizó en 1755, los jesuitas fueron expulsados de España en 1767, por lo que solamente ocuparon este convento durante 12 años.


En la parte alta de la ciudad, encontramos el segundo centro neurálgico: la Plaza de San Mateo, que recibe el nombre de la Iglesia de San Mateo, edificada sobre restos de la antigua mezquita árabe. Justo al lado, en la Plazuela de San Pablo encontramos el Convento de San Pablo, de estilo gótico, y el Palacio de las Cigüeñas que fue ordenado edificar en 1476 por D. Diego de Cáceres-Ovando, es el único al que se permitió conservar la torre completa, sin que sufriera el desmochamiento ordenado por la reina Isabel la Católica. Este noble, primogénito de la familia Blázquez-De Ovando, apoyó al infante D. Alonso como aspirante al trono de Castilla, le fue reconocido el Título de Capitán de los Caballeros y Gente de guerra de todas las villas de las Órdenes Militares de Santiago y Alcántara de Extremadura por los Reyes Católicos y murió en 1489 siendo vasallo de su Real Consejo.



A continuación se encuentra el Palacio de las Veletas, que fue edificado en el siglo XVI. Conserva en su interior un espléndido aljibe de los siglos XI-XII. Este aljibe, que está reconocido como el primero mejor conservado de toda España, aún hoy, sigue recogiendo el agua de lluvia que le llega a través de un bello patio renacentista. El Palacio de las Veletas alberga, actualmente, el Museo de Cáceres, que está unido mediante un jardín a la Casa de los Caballos, donde se encuentra la Sección de Arte Contemporáneo.
Al otro lado de la Plaza de San Mateo se encuentran: la Casa del Sol o de Solís, que es una casa-fortaleza del siglo XV. El dueño de esta casa, Gómez de Solís, fue Mayordomo de la Real Casa de Trastámara, Maestre de la Orden de Alcántara; murió en 1473 en un período de continuas luchas que devastaron Extremadura. La Torre y Casa de los Sande, góticas del siglo XIV, reformadas en el siglo XV, de las que sobresale la torre, con enorme matacán en esquina sujeto por nueve grandes ménsulas, fue desmochada, aunque sólo debió quitarse el almenaje, pues aún hoy conserva la bóveda de crucería que cerraba la cámara superior. Y el Palacio de los Golfines de Arriba, del que era señor García Golfín, que fue Regidor del Ayuntamiento de Cáceres por merced especial que le hicieron los Reyes Católicos, Continuo de la casa de Isabel La Católica y Camarero del príncipe D. Juan.
Pero no sólo existía este tipo de familias nobles en la ciudad; diversas minorías dejaron también su propia huella, ejemplo de ello es el Barrio Judío conocido como "Judería Vieja", es una zona de cuestas y empinadas calles donde se puede observar la forma de vida analizando sus viviendas, de reducidas dimensiones, adosadas a la muralla que aprovechaban como muro de la casa, todo el barrio gira en torno a la ermita de San Antonio, edificada en el siglo XV sobre la antigua sinagoga judía. También los mudéjares dejaron muestras de su paso por la ciudad, como prueba de ello podemos ver la "Casa Mudéjar", del siglo XIV.
Ya en el siglo XVIII encontramos las últimas construcciones, entre las que cabe señalar la remodelación del Arco de la Estrella por Manuel de Larra Churriguera. Está considerado como la puerta más importante de la Ciudad Monumental, ya que fue el lugar elegido por la Reina Católica para jurar los Fueros y privilegios en 1477 y dos años más tarde, en 1479, el Rey Fernando juró los fueros en este mismo sitio.
En la ciudad extramuros podemos observar una serie de palacios e iglesias de diferentes épocas, entre otros podemos destacar la Iglesia de Santiago, con retablo de Berruguete; el Palacio de Godoy, renacentista, ordenado construir por Francisco de Godoy a su regreso de América. La Iglesia de San Juan, el Palacio de los Duques de Abrantes, el Palacio de la Isla, el Convento de Santa Clara y el Complejo Cultural San Francisco. Dominando la ciudad encontramos el Santuario de Nuestra Señora de la Montaña, declarada patrona de la Villa en 1668.


http://www.ayto-caceres.es/ciudad/historia/

FIESTAS POPULARES

Carnaval
Las Candelas y Romería de San Blas
Las Ferias
Romería de los Santos Mártires
San Jorge
Semana Santa
Virgen de la Montaña
Los Reyes Magos

CARNAVAL:
El Carnaval cacereño actual surge de manera espontánea a partir de la llegada de la democracia a los Ayuntamientos en 1979, aunque no será hasta 1983-84 cuando desde el Consistorio cacereño se apoya e institucionaliza esta fiesta. Será, por tanto el carnaval una manifestación festival que reivindica lo que fue un rito que desde los años de la Guerra Civil (1936-1939) no se había vuelto a celebrar debido a la prohibición de las nuevas autoridades de usar máscaras y a la gran influencia moral que va a ejercer la Iglesia contra ciertas fiestas que tradicionalmente se situaron más cerca del uso pagano que del oficio religioso. Será en 1984, siendo alcalde de la ciudad D. Juan Iglesias Marcelo, cuando el Ayuntamiento organice y patrocine definitivamente el Carnaval.
Desde entonces hasta 1997 el programa se abre con la quema del FEBRERO el viernes por la mañana. Por la noche, en la carpa que se instala en la Plaza Mayor se inician los bailes, donde las Orquestas colaboran en el divertimento de los miles de cacereños que desde primeras horas de la noche llenan este recinto. En los días siguientes se celebran los concursos de disfraces y canciones en sus modalidades de Individual, Parejas, Murgas y Comparsas. El desfile de todos aquellos grupos que han participado en los diferentes concursos, será el acto central del sábado que llenará las calles y plazas desdela Avenida de la Bondad a la Plaza Mayor, de murgas y comparsas que lucirán sus más preciados disfraces en un acto lleno de color y variedad que envuelve tanto a niños como a jóvenes y mayores.
Existen dos elementos diferenciadores de carnaval cacereño con respecto al resto de Extremadura:
Un elemento será la quema de FEBRERO, rito recuperado a partir de un estudio etnográfico que llevan a cabo los alumnos de Historia Oral del Aula de la Tercera Edad de la Universidad Popular Cacereña. En 1989 se incorpora al Carnaval Cacereño esta fiesta que había desaparecido en los años 50, justo cuando las lavanderas de la ciudad dejaron de efectuar su trabajo debido al desarrollismo que nos trajo el agua corriente y la luz eléctrica. El Febrero era la fiesta de estas mujeres, que quemaban en medio del regocijo popular, que veía desfilar por sus calles el "PELELE" relleno de paja o bálago, que con cara de pícaro era paseado a lomos de un asno y escoltado por las lavanderas cacereñas que le piropeaban o insultaban según hubiese sido el mes, en términos climatológicos.
Otro elemento diferenciador del Carnaval cacereño será esa relación natural que mantiene la ciudad con su pasado histórico incrementada desde que en 1986 la UNESCO declara el Conjunto Histórico, como Patrimonio de la Humanidad, pasando a engrosar el reducido número de ciudades españolas que poseen tal galardón. Será, esta vez también, la Universidad Popular la que se haga cargo de darle vida festiva a la Ciudad Monumental que se engalana cada Lunes de Carnaval por la noche, con grandes hogueras y fiestas, donde se reparte aguardiente y dulces típicos, al tiempo que danzarines y músicos nos trasladan algunos siglos atrás, en los que bufones y trovadores, damas e hidalgos ocupaban espacios en sus celebraciones festivas.
Desde 1989, el Lunes Medieval un día para que muchos cacereños se disfracen de personajes históricos y participen con sus indumentarias de épocas pasadas, dándole vida y sabor a ese espacio único, diferente y fantástico que es el viejo recinto amurallado de la ciudad. Con el "entierro de la sardina" que se ha venido llevando a cabo con más pena que gloria, se da por finalizado el Carnaval cacereño que año tras año se va instalando de forma definitiva dentro del tejido social de la ciudad que no ha parado de incluir innovaciones venidas de la mano de las federaciones de Murgas y Comparsas, de la Concejalía de festejos del Ayuntamiento cacereño y de todos los cacereños...

LAS CANDELAS Y ROMERÍA DE SAN BLAS:
La fiesta de las Candelas y la de San Blas, los días 2 y 3 de febrero, son las más populares de la zona. Durante la mañana del día 2, se organiza una procesión en la que sale la Virgen de las Candelas desde su ermita del mismo nombre y también conocido como de la Consolación, un pequeño templo románico situado en plena Ciudad Monumental.
A pesar de que el recorrido de la procesión de Nuestra Señora de las Candelas es corto, está lleno de color y la autenticidad la ponen las viviendas encaladas de las calles Torremochada y Plaza de Santa Clara y la monumentalidad de los viejos palacios de la calle Ancha y de la plaza de San Mateo. Allí puede admirarse un mosaico de multicolores pañuelos de infinitos dibujos y trazos; de destelleantes mantones cargados de azabache y lentejuelas; de sayas y refajos; de sonrisas carmesis y de dorados reflejos de zarzilílos, aderezos y alfileres en los trenzados que coronan las cabezas de las jóvenes cacereñas.
Tras la habitual misa cantada en San Mateo, la imagen retorna a su ermita, donde se procede a la tradicional suelta de palomas blancas por parte de las jovencísimas camareras de la Virgen y se despide la procesión. Hace unos años, una pavesa que cayó desde la vela, causó un incendio que destrozó la imagen de la Virgen cuando ésta se encontraba sola en el interior de su ermita. Antes de un año, sin embargo, la imagen fue restaurada a través de las gestiones del párroco de San Mateo, contando con la colaboración popular.
Ya se ha dicho que aunque la festividad de San Blas es el día 3 de febrero, la romería a su ermita (hoy ya parroquia) se realiza el mismo día de las Candelas; es decir, la víspera del santo. Los alrededores de la ermita de San Blas se llenan de jóvenes cacereñas luciendo el típico vestido de campuza y el hermoso pañuelo "de sandia" o "de mil colores" sobre complicados y artísticos moños "de picaporte". Por la tarde del día 3, siempre menos concurrida, se celebra una misa en honor de San Blas y se le saca al santo en procesión por las calles de la barriada. Los últimos años la misa cantada se ha celebrado con la colaboración del grupo "Alborada".
En la tarde de San Blas ningún otro tipo de música tiene cabida en la romería, que la típica extremeña, siendo por tanto la fiesta más importante, folklóricamente hablando, que conserva la ciudad de Cáceres. Las tonadas, las rondas, las alboradas, los romances, las canciones de corro, las jotas, etcétera, son las protagonistas de la romería, llevándose la palma la famosa jota ¡Redoble, redoble!


FERIAS Y FIESTAS DE SAN FERNANDO:
Las Ferias y Fiestas San Fernando de Cáceres, para poner fin a uno de los meses más festivos del llano cacereño.
Las fiestas se crearon en torno a la feria del ganado, que aunque en la actualidad se sigue celebrando, ha perdido la importancia que tuvo en épocas pasadas.
No obstante, los ganaderos del Llano continúan asistiendo año tras año a esta feria, una de las más antiguas de la región.
En los últimos años, con la creación del nuevo recinto ferial y la implantación de las casetas de animación, que regentan asociaciones y colectivos de carácter cultural, deportivo, recreativo, vecinal, etcétera, la feria cacereña ha tomado una nueva dimensión.
Los festejos y los actos culturales que han ido superando cada año, hasta conseguir el punto que tienen en la actualidad y que podríamos calificar de óptimo.
Además del Gran Parque de Atracciones hay que destacar del conjunto de festejos:
- El Concurso Hípico Nacional de Saltos, que lleva más de 50 ediciones.
- La Muestra Regional de Artesanía y la Agroalimentaria de Productos Extremeños.
- El Festival Nacional de Folklore y el Festival Flamenco.
- Los conciertos, tanto de música clásica como contemporánea.
- El teatro, los guiñoles o marionetas y los circos.
- Las corridas de toros.
- Las numerosas competiciones deportivas y
- Las verbenas y fuegos artificiales

ROMERÍA DE LOS SANTOS MÁRTIRES:
La festividad de San Sebastián, o de Los Santos Mártires, el 20 de enero, es otra de las fiestas más extendidas dentro de la zona.
Menos conocida que San Blas o las Candelas, la romería de los Santos Mártires San Fabián y San Sebastián ha resurgido en los últimos años como una celebración popular y ha servido para que los cacereños vuelvan a frecuentar uno de los rincones más bellos de la ciudad por su valor ecológico, el Paseo Alto.
La fiesta de los Santos Mártires estuvo a punto de desaparecer. Sólo la costumbre de la antigua Delegación de Auxilio Social (hoy jardín de infancia dependiente de la Junta de Extremadura, situado en las proximidades de la ermita) de ofrecer un desayuno a quienes acudían a honrar a los santos, hizo que nunca llegara a perderse del todo la tradición.
A principios de la década de los ochenta, el empeño de los gestores municipales atendiendo la petición de los vecinos de las barriadas próximas para que se arreglara la ermita, logró recuperar una fiesta sencilla y familiar que desde entonces se celebra el primer domingo después del 20 de enero, día de San Sebastián.
La fiesta de San Sebastián y San Fabián, que precede en pocos días a la romería de San Blas, comparte con ella la tradición de elaborar roscas de anís que se venden, sin exagerar, a miles durante ese día.

SAN JORGE:
Para comprender el significado y contenido de la festividad de San Jorge hay que volver la mirada casi 800 años atrás y creer, además, en una entrañable leyenda sobre moros y cristianos con ingredientes de amor y traición entre un capitán cristiano y una bella dama infiel.
Se conmemora el día 23 de abril la festividad del patrón de Cáceres, San Jorge, cuya celebración ha ido evolucionando hasta llegar a nuestros días con la versión moderna de la quema de un dragón y la escenificación de una feroz lucha entre moros y cristianos. En realidad, según se manda en el fuero concedido a la ciudad, la celebración tendría que consistir en la quema de hogueras por parte de sus vecinos para simular los asentamientos de las tropas cristianas que habrán de tomar la ciudad así como en el lanzamiento de brevas para evocar la lucha.
En nuestros días, la ciudad celebra la festividad del patrón San Jorge de la mano del programa oficial que confecciona el Ayuntamiento de Cáceres, consistente en realzar el desfile de moros y cristianos con el dragón o dragones y la escenificación de la lucha de ambas mesnadas en la Plaza Mayor, donde una hoguera acaba con el fiero animal y el triunfo de los cristianos amparados por San Jorge. El desfile y la escenificación se llevan a cabo en la noche del día 22 de abril y en la Plaza Mayor se dan cita miles de personas que disfrutan del colorista espectáculo, en el que intervienen vecinos de la ciudad dando vida a las dos tropas en contienda: los moros y los cristianos. La noche finaliza con una verbena popular y en los últimos años se ha intentado descentralizar la fiesta con hogueras en algunos barrios de la ciudad.
El día siguiente amanece tranquilo, al ser festivo a todos los efectos, y son muy pocos los cacereños que acuden a presenciar la procesión cívica que protagoniza la Corporación en pleno desde la Casa Consistorial hasta la Concatedral de Santa María, donde se celebra una misa, a cuyo término la procesión hace el camino inverso hasta regresar al Ayuntamiento. Desde uno de los balcones principales, el concejal más joven hace tremolar el pendón de la ciudad, después de haberlo portado antes abriendo la procesión cívica.
El pendón de la Villa o de San Jorge es una de las banderas militares más antiguas de España, utilizado para conmemorar la reconquista de la ciudad.

SEMANA SANTA:
Algunas de sus cofradías se remontan al siglo XV, contando en la actualidad con once.
La más antigua es la Pontificia y Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Misericordia, que fue fundada en 1464. Seguida por la muy Solemne, Venerale y Pontificia Cofradía Hermandad Penitencial del Santo Crucifijo de Santa María de Jesús (Cristo Negro), que se fundo en 1490.
En 1493 se funda la Cofradía del Espíritu Santo, cambiando su denominación en 1584 por su actual nombre: Cofradía del Santísimo Cristo del Humilladero y María Corredentora.
En 1521 es fundada la Ilustre y Real Cofradía de la Santa y Vera Cruz.
Las Ordenanzas de la Ilustre y Real Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Santo Entierro se aprueban en 1582, pero se tienen indicios de que fue fundada más de un siglo antes.
Las otras seis cofradías que pertenecen a este siglo, siendo la más antigua de las nuevas la Cofradía de los Ramos, Cristo de la Buena Muerte y Virgen de la Esperanza, que se funda en 1946.
En la década de los 50 se fundan dos, la Excelentísima e ilustre Cofradía-Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo de las Batallas y María Santísima de los Dolores en 1951 y la Cofradía del Vía Crucis y del Santísimo Cristo del Calvario, popularmente conocida como "Cofradía de los Estudiantes", que se crea en 1958.
El auge conseguido en la década de los 80 y la afluencia cada vez más masiva de visitantes individuales y turismo organizado, hace que surjan nuevas cofradías para continuar engrandeciendo la Semana Santa cacereña.
En 1990 se incorpora a los desfiles procesionales la Cofradía Penitencial del Santísimo Cristo del Amparo, y también la Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo del Amor, que habían sido fundadas el año anterior.
En 1991 se incorpora la Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Expiración y Nuestra Señora de Gracia y Esperanza.
Por último, en 1996 se funda la Cofradía de la Sagrada Cena y Nuestra Señora del Sagrario, aunque comienza a procesionar un año antes, en 1995, con el antecedente de la Comisión Pro Paso Sagrada Cena.
La música popular también está presente en nuestra Semana Santa a través de saetas en las que Cáceres cuenta con una modalidad propia.
La saeta cacereña es de corte sencillo, del mismo estilo que la saeta vieja de Arcos de la Frontera (Cádiz) y que los pregones de la Puebla de Cazalla (Sevilla).
Hay infinidad de letras alusivas a los pasos procesionales, muchas de ellas están recogidas y/o creadas por Miguel Muñoz de San Pedro, conde de Canilleros.
El máximo exponente de la saeta cacereña en el presente siglo es Teresa "La Navera", que a sus 84 años continúa deleitándonos con su buen hacer.
Ha sido declarada recientemente "Fiesta de Interés Turístico Nacional".


VIRGEN DE LA MONTAÑA:
Cáceres cumple cada primer domingo del mes de mayo con una de sus tradiciones más arraigadas y fervientes: la romería de la Virgen de la Montaña patrona de la ciudad. Bien es verdad que la gran apoteosis la constituye, todos los años, la bajada de la imagen desde su Santuario de la Montaña, o de la Sierra de la Mosca, con un recibimiento multitudinario que hace agolparse a miles de devotos en los estrechos vericuetos de Fuente Concejo y en las calles que la conducen a la Concatedral de Santa María. Sin embargo, el día de la Virgen, el día de su romería, es el primer domingo de mayo.
Tras una misa que suele presidir el obispo de Coria-Cáceres, la imagen de la patrona sale en procesión, acompañada por las autoridades, hasta Fuente Concejo, donde el alcalde o un primer teniente de alcalde recoge el bastón de mando que ha portado la Virgen desde su bajada a la ciudad para el novenario. Rodeada de flores que forman un mullido tapiz sobre las ricas andas de plata, la imagen de Nuestra Señora de la Montaña avanza a hombros de sus cofrades, vistiendo el hábito de color azul celeste y blanco.
A paso ligero, la imagen serpentea en la subida hasta la ermita del Amparo, donde las andas son para el pueblo que las portará hasta la ermita del Calvario. Unos cuatro turnos de 24 hermanos suelen ser los encargados de trasladar la imagen por la escarpada pendiente del recorrido. Durante la subida, en los últimos años se ha ido extendiendo una nueva costumbre: los dueños de las casas y chalets más próximas a la carretera preparan mesas donde ofrecen generosamente viandas y bebidas para los cofrades y los romeros.
Al llegar al Santuario y colocar la imagen en su camarín, se celebra una misa.Tras la ceremonia, la fiesta recupera su carácter más campestre, con miles de romeros diseminados por los alrededores del Santuario compartiendo un tradicional día de campo.
Por la tarde, a las 5, se le dice una misa y se saca la imagen en procesión para bendecir los campos, alrededor de la antigua capilla o primitiva ermita que levantó Francisco de Paniagua, con ayuda de Sancho de Figueroa, en los primeros años del siglo XVII.
La devoción por la Virgen de la Montaña ha ido derivando en otras iniciativas que se celebran también el primer domingo de mayo, aunque no concentradas en los alrededores del Santuario. Entre ellas cabe citar la romería, presidida por un estandarte de la Virgen, que han organizado las asociaciones de vecinos de la ciudad en Valdesalor para desarrollar otras actividades festivas, aunque no estrictamente marianas.
Si en su origen la subida a La Montaña era mayoritariamente una verdadera romería o fiesta campestre, la apertura y mejora de la actual carretera ha favorecido ese otro tipo de visita más puntual y religiosa que realizan miles de fieles.
LOS REYES MAGOS:
La Cabalgata de Reyes se ha convertido en Cáceres en una fiesta tradicional, aglutinando a muchos habitantes del llano.
Los niños observan extasiados las carrozas, que en su gran mayoría representan cuentos infantiles, pero cuando se refleja de verdad la ilusión en sus ojos es cuando ven llegar a los Reyes Magos montados en sus legendarios camellos.
En Cáceres, los Magos no sólo cumplen con los niños que acuden para verlos en la cabalgata, pues una vez concluida ésta, y hasta el mediodía del día 6, visitan centros hospitalarios, residencias de tercera edad, etc., terminando su cometido con un viaje para visitar a los residentes de la Casa de la Misericordia de Alcuéscar.

http://www.ayto-caceres.es/ciudad/cultura/fiestas

FOLCKLORE CACEREÑO

VESTUARIO:
El vestuario que el pueblo ha asumido como propio, con el que aún se sigue engalanando en las fiestas patronales, navideñas, tradicionales, etc., tiene su raíz en la vida cotidiana de los siglos XVIII y XIX, utilizados, en aquella época, por la clase media, media baja y baja; nunca por la burguesía, aunque hubiese piezas comunes.
En las primeras décadas de nuestro siglo, por influencia de la moda, y aunque ya solamente se utiliza en fechas puntuales, gran parte de este vestuario sufre grandes transformaciones.
Las faldas se acortan, se adulteran los tejidos y se sobrecargan los adornos. La funcionalidad, sencillez y elegancia se pierden en favor del barroquismo y la falsa apariencia. Gracias a la gran labor de investigación que se ha hecho en los últimos años, se han podido recuperar piezas antiguas que avalan la reflexión anterior.
Esto no quiere decir que nos ciñamos solamente al vestuario antiguo, heredado de siglos anteriores. Tan importante es éste, como el nuevo o transformado, ya que a través de ellos podemos observar la evolución de nuestro pueblo.

FEMENINO
- CALZADO- MEDIAS- ENAGUAS- CAMISA- CORPIÑO- JUBÓN- REFAJO- FALTRIQUERA- MANDIL- PETO- MANTONES




MASCULINO
- CALZADO- MEDIAS- CALZONCILLOS- CAMISA- CALZÓN DE ALZAPÓN - FAJA- CHALECO- CHAQUETA- CHAMBRA- CAPA- CAPISAYO



COMPLEMENTOS
FEMENINO
PEINADOS
MOÑOS
- ROSCA
- CASTAÑA o COCA
- PICAPORTETRENZAS
TRENZAS
CINTAS
LAZO
COBIJOS Y MANTILLAS
SOMBREROS
ADEREZOS

MASCULINO
SOMBRERO
PAÑUELO DE HIERBAS
LIMOSNERA
CHIAS

MÚSICA
El poso de las culturas anteriores y la influencia de los nuevos colonizadores hicieron de Cáceres un foco de cultura propia, que posteriormente, fue extendiéndose a su entorno más o menos próximo, de ahí que las mismas costumbres, ritos y tradiciones se den en toda la zona del llano cacereño, siendo ésta una de las más ricas de la provincia en folklore musical.
De todo el folklore musical recogido hay que destacar por su importancia etnográfica las tonadas y bailes de pandero.
Tanto las tonadas como el son del pandero recuerdan a los cantos árabes, e incluso la fonética en algunos versos y el grito ('rejincho") entre copla y copla nos demuestran la influencia musulmana de su origen.


http://www.ayto-caceres.es/ciudad/cultura/folclore